Sobre el precedente y la unificación de jurisprudencia

Por: David Sierra Sorockinas

El precedente es una figura producto de la acción de interpretar. Dentro de un tipo de precedentes está el denominado “stare decisis”. Frente a estas figuras, ciertos sistemas intentan darle una importancia mayor a un tipo de sentencia. Sin embargo, esto no es requisito para que las mismas se conviertan necesariamente en precedente.

Relacionar el precedente con un tipo especial de sentencias (unificación jurisprudencial) permite hacer un recorte de la discusión en torno a la relación del precedente con su obligatoriedad. La acepción más usual dentro de la dogmática jurídica sobre el precedente confunde el sentido del término “precedente” con la regla de stare decisis (en pocas palabras: una regla que obliga a estarse a lo decidido por una autoridad).

De acuerdo con Marina Gascón Abellán (2016), el entendimiento del “precedente” como la regla de stare decisis se da porque se establece como autoridad a ciertos órganos, en coherencia con una estructura jerarquizada. Esta autoridad tiene la posibilidad de crear reglas generales (Cfr. Raz, 1985). En este sentido, existe una asimilación en cuanto a la autoridad (normativa) que puedan tener los tribunales de cierre con el órgano legislativo.

Desde una perspectiva institucionalista (Taruffo, 1997), las sentencias expedidas por un tribunal de cierre no solo tienen la vocación de convertirse en un precedente (como cualquier sentencia), sino que tienen una fuerza normativa otorgada por la propia organización jerárquica del sistema jurídico. El legislador establece para dichos fallos efectos mayores a los que tendría una sentencia ordinaria, creando un límite dogmático de la interpretación. Por ejemplo, en el sistema jurídico colombiano el legislador organiza las sentencias de los tribunales de cierre a partir de la creación de tipos especiales, como sentencias de unificación, i. e. sentencias SU de la Corte Constitucional o sentencias de unificación jurisprudencial del Consejo de Estado y a través de códigos procesales crea la obligación de consultar esos fallos, con el fin de darles mayores efectos normativos.

Sin embargo, como lo resalta Álvaro Nuñez Vaquero (2016), una estructura jurisdiccional determinada no implica que los fallos de los tribunales de cierre sean una regla de stare decisis (un tipo de regla de precedente). Las sentencias de un tribunal de cierre no se convierten por esta única razón en un precedente, ni mucho menos en una regla del precedente, a despecho de lo que dice la doctrina (Díaz Diez, 2016).

Si se entiende el precedente como producto de interpretar las sentencias, el uso que se haga de las sentencias de un tribunal superior no necesariamente dependerá de la importancia de ellas que normativamente haya establecido el legislador, sino del orden de sentido que el propio sistema dé, por ejemplo, a partir del uso reiterado de un fallo en la jurisprudencia o la doctrina. Es el uso de los argumentos de una sentencia anterior en un nuevo caso o la propuesta interpretativa que haga un doctrinante lo que permite crear un orden de sentido en el derecho.

Las sentencias del tipo “unificación de jurisprudencia”, establecen un límite dogmático en la interpretación para el operador jurídico. La creación del precedente estará influenciada por ese límite, mas no significa que por esta condición la sentencia se convierta en un precedente. Basta recordar que algunas sentencias que son consideradas precedentes constitucionales no son sentencias del tipo SU, como la Sentencia T-025 de 2004.

En materia contencioso-administrativa sucede igual: a pesar de la regla legislativa, los precedentes judiciales no serán necesariamente los que se encuentren en una sentencia de unificación jurisprudencial, sino las interpretaciones que hagan carrera (un orden de sentido determinado) de algunas sentencias del Consejo de Estado, sean o no sentencias de unificación.

 

Referencias

  • Díaz, C. (2016). El Precedente en el Derecho Administrativo. Medellín: Librería Jurídica Sánchez.
  • Gascón Abellán, M. (2016). “Autoprecedente y creación de precedentes en el Tribunal Supremo”. pp. 238-271. Teoria Jurídica Contemporânea. 1:2-1.
  • Nuñez Vaquero, A. (2016). “Sin precedentes: una mirada escéptica a la regla del stare decisis”. Doxa. 39. pp. 127-156. DOI: 10.14198/DOXA2016.39.08
  • Taruffo, M. (1997). “Institutional Factors Influencing Precedents”. pp. 437-460. In: MacCormick, N. & Summers, R. S. Interpreting Precedents: A Comparative Study. London-New York: Routledge.
  • Raz, J. (1985): La autoridad del derecho, México, UNAM.
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